La Caya esta de luto: falleció Eligio Tavárez


''La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla''.- 
Murió ayer a los 84 años en Santo Domingo, el señor Ramón Eligio Tavárez, aquejado de quebrantos de salud. Sus restos fueron trasladados hoy al distrito municipal La Caya, Valverde, de donde era oriundo para recibir cristiana sepultura.

En La Caya, en 1959 su humilde vivienda fue quemada por militares trujillistas, quienes lo acusaron de proteger a los expedicionarios de la invasión de Maimón, Constanza y Estero Hondo. En ese entonces, fue trasladado a la antigua fortaleza San Luis de Santiago, para fines de investigación y luego puesto en libertad.


 Tavárez,  siempre narraba que en la fortaleza, vio como torturaban a los expedicionarios; se los lanzaban entre los pies, y los esbirros del régimen les decían, los conoce, a lo que este respondía que no para poder salvar su vida.

Antes de trasladarlo a Santiago, un militar intentó fusilar a Eligio Tavárez, frente a la casa del alcalde de La Caya, Ramón Almánzar. El hecho no se consumó por la intervención de Juan de Jesús Pineda, quien lo reprochó, diciéndole que mataría a un inocente, que era un prisionero de guerra.

Eligio Tavárez, fue valiente, no tenía miedo. Era un hombre honrado y dedicado a la agricultura en su comunidad que lo vio nacer y crecer. Para algunos quizás fue un desconocido. Eligio es un personaje de nuestra historia y estamos vivos para recordarla y contarla...

El 26 de junio al caer la tarde, buscando agua y comida, el médico venezolano Felipe Maduro Sanabia y los dominicanos Máximo Emilio D' Oleo Gimbernard, Guillermo Augusto Sánchez Sanlley y José Rafael Federico Valverde Cruz, visitaron la casa de Eligio Tavárez, en las afueras de comunidad, estos les preguntaron que si había un colmado cercano para comprar alimentos.

Tavárez, le dijo que a dos kilómetros. El grupo decidió que un niño guía de un vecino, acompañara a D' Oleo Gimbernard, montado en un burro hasta el establecimiento comercial de La Caya. Allí, compró alimentos para sus compañeros, al salir del colmado fue atacado a tiros por militares y murió en combate.

Sus compañeros que lo esperaban en la casa de Eligio Tavárez, al escuchar el tiroteo y al darse cuenta que no regresaba, abandonaron la vivienda con rumbo desconocido. Al amanecer del día siguiente, estos tres últimos, fueron descubiertos por un campesino, quien avisó a la guardia del destacamento del cruce de Guayacanes, mientras dormían arropados con hojas de plátanos en una finca de Jaibón, Laguna Salada y fueron fusilados por los militares sin poder defenderse.

Comentarios

  1. La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado. Gabriel García Márquez.

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